MONOLOGO DEL EXCESO DE PASADO


Aquí estoy, no importa cuántos medicamentos te tomes. Aquí estoy por si te hace falta sentirte miserable. Sé que estás súper consciente de que ni la sertralina o la fluoxetina te hacen vibrar. Sabes que las drogas ya no están funcionando.

Quisiera ponerte un ejemplo de tu pequeñez contra mi grandeza: Soy un oso. Eres un grano de arena. Te tengo mis garras. No puedes contra mí. Ni las batallas en las guerras pueden compararse con la guerra que tienes dentro de ti. Llevas años arrastrándome en tus pequeños hombros y parece que no te cansas; años en los que estoy martillando tu corazón.

Yo no me aburro, ¿sabes? Puedo tomar la forma que yo quiera. Hoy elijo ser una roca de 1200 kilos sobre tu pecho. Mañana elegiré, tal vez, ser un barco. Sé que eso te asusta. O si lo prefieres puedo aparecerme de otra forma. ¿Qué eliges?

Tal vez yo pueda llegar a atacarte con lágrimas toda la noche para que no duermas temprano o cuando estés con alguien que te gusta a punto de ejercer contacto físico. Ya sabes, eso es horrible, lo recuerdas ¿no? Si tan solo supieras lo que yo sé.

Si tan solo supieras de dónde viene mi fortaleza. El pasado es mi creador. Tú eres mi creadora porque sigues atascada en el pasado. Mientras sigas ahí yo no te voy a abandonar y aunque creas que todo está bien, sabes que no es así porque solo hice que tu mente dejara grabada toda esa historia para atormentarte cuando la estás pasando bien.

Pero, adelante, sigue atragantándote con toda la farmacia. Tú sabes bien para dónde vas y claro que yo jamás te dejaré sola. Solo sirvo para eso; para pisotearte. Yo te aconsejo que ya no lo intentes más. Ya sabes cómo va a terminar esto. Voy a acabar contigo. Tú sabes que ya no puedes avanzar. Lo sabes. No sé qué esperas. Ya tienes todo calculado, ¿Qué te detiene?

Space Invader dice que “el dolor nos arrebata, poco a poco, cada cosa que creíamos nuestra, incluso nuestra propia esencia, nuestra vida, nos mata lentamente hasta dejarnos siendo un minúsculo fragmento de lo que solíamos ser”.

Vámonos. Ya nada es nuestro

Comentarios