Fue un día neutral, de bloqueos y trabajo. Fue un día frío dentro de la habitación. Hoy no salí a sentir el sol por un rato. Me quedé en el escritorio desde que desperté, pegada a la computadora preparando un trabajo de evaluación. Ahora solo espero descansar.
A veces me pregunto si me quedaré dormida para siempre o qué sucederá con mi corazón que a veces quisiera apagarse. Creo que ya no le tengo miedo a la muerte; me parece algo muy interesante.
Me espera un ir y venir de las vueltas que da mi cuerpo hasta que aterriza la noche plenamente con películas extrañas dentro de mis ojos.
Me he visto en algunas ocasiones en el cielo; aquello que llaman el "paraíso", el edén de Dios o el lugar a donde vamos cuando morimos. He estado ahí en mis sueños.
Lo último que recuerdo de la última vez que me vi en ese lugar fue haber caminado por una ciudad destruida. En esa parte todas las personas juzgaban mi llegada al cielo, por ejemplo, llegar ahí sin haber intimado alguna vez, no haber salido de la casa de mis padres y demás.
También había una montaña hermosa donde se podía apreciar el atardecer con la juventud y en la cima, había una cabaña con abuelos acompañados del olvido.
Para no olvidarlo tuve que hacer un cuadro con una frase y así alivianar mi extrañez ante lo que había soñado. Luego de liberar el sueño, me parece que la muerte es algo real, sencillo, la manera en la que se cierra un ciclo. Quedó así.
No sé cómo vaya a ser mi muerte. Espero que sea una muerte cálida. No quisiera que me doliera algo. Prefiero caer en un sueño profundo y luego ir a lo que sigue, si es que hay algo. Si no hay algo, me habré hecho ilusiones de un descanso eterno diferente.
Es por eso que por las noches pienso continuamente en lo que pueda pasar mientras llega un nuevo día. Trato de no frustrarme de lo que me falta por hacer en mi vida, de mis anhelos y de mis errores.
A la gente le asusta que no haya algo después de la muerte. Eso lo platiqué con mi psiquiatra. Fue muy curioso y le hice pensar en la Divina Comedia. La conclusión fue que el ser humano necesita siempre crear teorías que le ayuden a explicar el por qué de las cosas.
Las personas necesitan respuestas de cosas que a veces no tienen una razón exacta. Por eso hay teorías conspirativas que le dan sentido a la vida. Hermoso coito de la imaginación y la realidad, del universo y las deidades terrenales.
¿En qué crees? ¿A dónde irás cuando mueras?
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