Adiós

Poder decirlo es crecer y dar un paso más lejos en nuestra vida.

A veces nos resulta difícil decir adiós en una despedida real. Por algún duelo, como una ruptura o cuando muere alguien, cambiar de casa, de escuela o trabajo. Incluso los cambios de imagen con un simple corte de pelo.

Creo que decir adiós a veces es muy necesario para avanzar y sanar. Para crecer y escuchar a nuestro corazón de una forma muy distinta; conocer sus necesidades y ayudarlo a vivir con la ausencia.

El adiós es un final y un inicio de una etapa y resulta curioso saber qué pasaría si renunciamos a algo. Dejar todo atrás para buscarnos internamente es una de las mejores partes de salir y ver un nuevo panorama después de una despedida.

Los cambios son los que realmente nos asustan, creo. Pero si no cambiáramos y viviéramos en un mundo personal de homeostasis, la vida no tendría un flujo y sentido dinámico.

Adiós y gracias. Iré por otro camino.

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